Hace bastante tiempo, escucho grillos en mi pieza, por las tardes cuando ya apenas queda luz, que en esta época ese tiempo tiene un color morado, o anaranjado, o en las noches, cuando me voy a acostar mirando hacia el techo, pensando sobre bastantes cosas aleatorias en mi cabeza, desde que hice en el día, hasta lo que ha pasado, lo que podría pasar, mis anhelos y películas sobre momentos perfectos que quisiera que pasaran pero una ley que hay en mi pasar, es que siempre que imagino momentos, jamas suceden, los momentos reales son mucho más impredecibles, mucho mas bonitos, mucho más feos, mucho más confusos de lo que mi mente puede confeccionar, a veces, me gustaría, o la verdad siempre, quiero irme a otro lugar, uno que sea mio, donde pueda luchar con las cosas tranquila, pero eso quizás, sera en un tiempo lejano, y no este, como lo quiero yo.
Los grillos cantan, y muchas cosas pueden suceder, cosas malas están pronosticadas, cosas buenas también, espero que el meteorólogo de mi tiempo, no sea tan cambiante, como lo ha sido, muchas veces digo "es entretenido que mi vida sea así llena de cosas malas y pocas buenas" pero soy una llorona. Tengo suerte, a pesar de muchas cosas malas, aun puedo reír, aun puedo llorar.
Mi conclusión es : Por una extraña razón, odio a los saltamontes, y amo a los grillos .


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